"Suicidio podría haber causado la muerte de Alberto Nisman"

Suicidio podría haber causado la muerte de Alberto Nisman

Alberto Nisman podría haberse suicidado en du departamento, según informaron las fuentes oficiales que están investigando lo que le ocurrió al fiscal argentino.

Cadáver de Alberto Nisman
Analizan el suicidio como una de las posibles causas de muerte. (Foto: Twitter)

El Gobierno sospecha que la muerte de Alberto Nisman podría haber sido causada por un disparo en la cabeza. Hasta el momento, se considera que el fiscal se suicidó.

El secretario de Seguridad de Argentina, Sergio Berni, afirmó que la muerte del fiscal que acusó a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner de encubrir a terroristas pudo deberse a un suicidio, dadas las condiciones en que fue encontrado el cuerpo. “En criminalística, cuando usted tiene un cuerpo, un arma y un casquillo, todos los caminos conducen a un suicidio, por eso deben hacerse otros estudios para saber, por ejemplo, si hay pólvora en la mano”, afirmó.

La versión se apoya en el hecho de que Nisman vivía en un lujoso edificio que cuenta con seguridad privada y cámaras de vigilancia, además de que la puerta no fue violentada y estaba cerrada con llave por dentro. Dirigentes de la oposición recordaron que el fiscal que investigaba el ataque ocurrido en 1984 contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y que mató a 85 personas contó, sobre todo durante las últimas semanas, que este caso podía costarle la vida. “Estaba muy amenazado“, afirmó la diputada opositora Patricia Bullrich, presidenta de la Comisión de Legislación Penal que iba a recibir este lunes a Nisman para que presentara las pruebas de sus denuncias contra la presidenta.

Alberto Nisman, de 51 años, provocó un revuelo el pasado miércoles, al denunciar que la presidenta y el canciller Héctor Timerman fraguaron un plan para ofrecerles la impunidad a los iraníes implicados en el ataque sufrido en 1994 en la Asociación Mutual Israelita Argentina. Nisman aseguró que el gobierno quería permitir la impunidad de los acusados iraníes para reanudar las relaciones comerciales bilaterales e intercambiar petróleo por granos, lo que el gobierno rechazó desde el primer momento.