"Papa Francisco recibe a mujer de Sudán condenada a muerte por convertirse al cristianismo"

Papa Francisco recibe a mujer de Sudán condenada a muerte por convertirse al cristianismo

El Papa Francisco recibe en el Vaticano a Meriam Yahya Ibrahim, la mujer sudanesa condenada a muerte por apostasía.

Papa Francisco recibe a Meriam Yahya Ibrahim de Sudán
El Papa Francisco recibe en el Vaticano a Meriam Yahya Ibrahim, la mujer sudanesa condenada a muerte por apostasía. (Foto: EFE)

El sumo pontífice recibió hoy, jueves 24 de julio, a Meriam Yahya Ibrahim, la mujer de Sudán que fue condenada en su país a muerte por renunciar al Islam y casarse con un cristiano. Esto según las leyes de su país y los mandatos de su religión musulmana es completamente inaceptable, razón por la cual se le impuso la condena a muerte.

Desde enero de este año un nombre femenino ha causado revuelo, solidaridad y  hasta indignación en todo el mundo. Es el caso de Meriam Yahya Ibrahim, una mujer sudanesa de 27 años que “cometió el grave error de enamorarse”. En noviembre de 2011, Meriam Ibrahim y Daniel Win, de ciudadanía estadounidense, se casan en una bella ceremonia católica. Todo iba perfecto hasta que en septiembre del 2013 comienzan los problemas cuando un supuesto hermano de Meriam denuncia ante las autoridades la desaparición de su “hermana” hace varios años.

Este hermano, a quien la joven dijo no reconocer, denunció que el nombre Meriam es falso y que su verdadero nombre “Abrar”, de origen musulmán, fue dado por su padre, un musulmán legítimo que negaba las alegaciones de su “hija” sobre la religión católica de su madre quien según Meriam tenía raíces ortodoxas etíopes.

A las autoridades no les importó nada más que el hecho de que ella por ley fuera musulmana y que haberse casado con un cristiano era un pecado y una violación a las leyes del país.

Su matrimonio así fue anulado y ella fue condenada por adulterio, pues mantuvo relaciones con un hombre fuera de una unión matrimonial legal y haber tenido un hijo de él. Desde enero, Meriam se encontraba en una cárcel en Jartum, capital de Sudán, atada a un grillete en uno de sus tobillos, esperando su sentencia definitiva junto con su hijo de 20 meses, recluido con ella, y la esperanza de su segundo bebé que crecía a peso apresurado dentro de su vientre. El 11 de mayo los tribunales emiten una sentencia en contra de la joven y le otorgan tres días para rectificar su religión, pero ella se niega a abrazar al Islam. Se proclama católica, no cede ante nada y el 15 del mismo mes la condenan a pena de muerte junto a la condena de 100 latigazos por adulterio.

En Sudán es obligatorio que los hijos hereden la religión de su padre. El padre de Meriam era musulmán y a pesar de que ella se declaraba cristiana, el peso de la ley para condenarla de apostasía es mucho más fuerte.

Amnistía Internacional lanzó una campaña internacional con el título “Parad la ejecución de Meriam”, para pedir su liberación. Esta campaña tuvo éxito y el lunes 21 de julio de este año Meriam es liberada inmediatamente por el Tribunal de Apelaciones de Jartum.

Hoy, jueves 24 de julio,  Meriam llegó junto con su familia; su esposo Daniel, su hijo Martin y su hija Maya, quien nació hace dos meses en la cárcel. A bordo de un avión gubernamental, a la base área de roma. La acompañaba el ministro adjunto de Asuntos Exteriores, Lapo Pistelli y fue recibida por el primer ministro, Matteo Renzi y la ministra de Exteriores, Federica Mogherini.

Inmediatamente después se reunieron con el Papa Francisco. Según el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi: “El Papa le agradeció su fuerte fe.” El encuentro duró un poco más de 30 minutos que tenían como objetivo ser “un gesto de cercanía por parte del Papa hacia todos los que sufren por su fe”, explica Lombardi.